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Si podés soñarlo, podés lograrlo


Añoranzas

Generalmente escribo cuando algo va creciendo muy muy adentro mío y termina desbordándome. Últimamente caí en la cuenta que lo que surge en esos momentos, cuando se transforma en palabras, sigue un recorrido similar al análisis psicoanalítico de un sueño…

Y claro: no siempre tengo ganas de analizar mis sueños. En especial algunos que arrastro conmigo estando bien despierta.

Pero… qué hacer cuando alguien muy especial me dice: «por favor, escribí algo sobre esto». Por alguna razón, ayer, ese pedido me sonó en el mismo tono a cuando unas horas antes una amiga me había pedido que viajara con mis pinceles…

Es que, en definitiva, lo que pinto, lo que escribo e incluso mis fotografías, son producto de la misma materia prima…

Hace unos días leí en un blog: «my life is full of you, but without you», lo cual puede entenderse como «mi vida está llena de ti, pero sin ti» o mejor todavía, «mi vida está llena de ti, pero tú no estás». En ese caso, el que escribía era el sobreviviente de una pareja que terminó dos años y medio atrás, cuando ella murió. Él recordaba que ese día sería su cumpleaños y recordó también esa frase, leída tiempo atrás en algún texto… my life is full of you, but without you.

La frase me conmovió hasta lo indescriptible… (pobre censura, tan abroquelada que no deja pasar nada, que me anestesia, hasta que la toman por sorpresa con una frase de pocas letras…) ¿Cómo explicar con palabras lo que se siente cuando nuestra vida está llena de alguien, pero ese alguien en realidad, ya no está? ¿Sólo podemos concebir que alguien está con nosotros cuando tenemos su presencia física y tangible a nuestro lado? Si «extrañar», en este contexto, es echar de menos: ¿Cómo le decimos a alguien «te extraño» cuando su presencia es como un programa instalado en nuestra memoria residente (si me permiten la comparación cibernética)?

Quizás lo que me conmovió no fue la frase, sino esa ausencia de duelo frente a lo inefable que la frase reflejaba.

Siguiendo con la metáfora digital, lo que generaron (¿o generan?) en nosotros algunas personas es como un virus informático, al cual solo un duelo bien elaborado puede desinstalar, cuando las circunstancias así lo requieren.

Y para hacer un duelo no hace falta que haya un muerto real… Las ilusiones también pueden duelarse… Como los sentimientos, los sueños, los proyectos, las expectativas, las emociones, las sensaciones, las impresiones que quedaron grabadas en nuestros sentidos…

Pero cuando no nos referimos a esos casos… ¿Qué extrañamos cuando extrañamos?

No se qué extrañará cada persona cuando dice que extraña a alguien. Tampoco se si se pueden construir patrones de añoranza, reglas generales… (Me doy risa, tratando de teorizar para amortiguar el impacto que me produce mi propia forma de extrañar…)

Sigo sin ganas de analizarme hoy… escribí esto a pedido… Si callo a mi censura, la que contiene lo que me desborda, lo único que se filtra es que yo no extraño con la mente, ni siquiera con el corazón…

(“My life is full of you”… la frase me sigue fastidiando. Me molesta. Me hace ruido. Me da bronca… quisiera que fuera sólo una frase más).

Perdí este round. Sólo extraño con la piel.



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