SIGUE AL CONEJO BLANCO

Si podés soñarlo, podés lograrlo


Selva

Creo que de la selva me volví hermetica, sin ganas de hablar y sin pulgas para el boludeo.
Con excelente humor, feliz y llena de energía.
Dejé la poca domesticación que tenía en las Cataratas, los filtros me los robó un coatí y se me expandió la escucha.
Hasta creo que veo mejor, pero no con los ojos, veo mejor con el alma.
Aumenté la lista de cosas que no me interesan copiosamente. Y hay cosas que me abuuuurrrreeeeennnn soberanamente como las vueltas, las excusas y la cobardía.
Creo que de la selva volví absolutamente intratable.
Y me gusta.



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