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Si podés soñarlo, podés lograrlo


Donde pones tus pensamientos…

Donde pones tus pensamientos pones tu energía. Y tus pensamientos crean tu realidad. Todo lo que te rodea fue en algún momento un pensamiento.

No es que uno manifiesta esto o aquello. Manifestamos nuestra vida a través de nuestros pensamientos todo el tiempo. Por eso es imprescindible ser guardianes de nuestros pensamientos y hacerlos conscientes para saber en qué estamos poniendo nuestra energía.

Tenemos un promedio de 60.000 pensamientos al día. Y el 90% de esos pensamientos son los mismos que el día anterior. Y así sucesivamente. Básicamente, cuando vivimos en automático vivimos en el pasado. Imagínate cuando te estás preparando para salir al trabajo y comienzas a recordar a esa compañera o compañero laboral con la que tienes problemas, y rumias y rumias pensamientos hasta que ya llegas a tu oficina y estás totalmente mal predispuesto. Pusiste energía vital de tu día en pensar y re pensar sobre alguien que seguramente ni siquiera te registra.

Sabes lo que hiciste? tiraste a la basura parte de la energía que se te brinda cada día para vivir. Porque la energía es vida. Si tienes energía, tienes vida.

Si pones tus pensamientos, o sea, tu energía, en el pasado o en personas o en hechos que nada te aportan a tu realidad, qué crees que estás haciendo? No se trata sólo de tirar energía, se trata de que lo que estás desperdiciando irremediablemente es tu vida. Porque hasta si lo quieres pensar desde la perspectiva del tiempo, ocupaste tiempo que no regresará jamás en poner tu energía en algo que no te genera felicidad, ni amor, ni bienestar, ni alegría.

Pero esto no es sólo una cuestión filosófica. Los pensamientos generan cambios fisiológicos en el cuerpo, generan química. Y lo peor es que tu cerebro no puede distinguir si lo que piensas está sucediendo en el mundo «real» de tres dimensiones o sólo son pensamientos. Para tu cerebro, todo lo que pasa por tu mente es «la realidad». Por ende, cada vez que llenas tu mente con pensamientos destructivos, catastróficos, etc, tu cerebro los toma como reales y prepara el cuerpo con la química necesaria para afrontar esos hechos. Y te adelanto que esa química no es saludable, que esas hormonas del stress, que esos neurotransmisores, no son para nada buenos para tu cuerpo y son, en suma, el origen de las enfermedades.

Cuidado con lo que pensamos, seamos guardianes de nuestros pensamientos haciéndolos conscientes y prestando. más atención, en lugar de desperdiciar vida, dediquémonos a vivirla.



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