SIGUE AL CONEJO BLANCO

Si podés soñarlo, podés lograrlo


Qué NO es un círculo de mujeres

Desde hace un tiempo investigo y pongo en práctica como herramienta de sanación los Círculos de Mujeres.

Hoy quiero dedicarle unas palabras a aclarar qué NO es un Círculo de Mujeres, ya que debido a las múltiples preguntas que recibo a través de mis redes sociales creo que hay mucha confusión al respecto.

Un Círculo de Mujeres NO ES:

Un espacio de competencia o jerarquía: No se hay necesidad de «saber» algo en especial para formar parte de un CdeM, tampoco es necesario haber tenido experiencias traumáticas. No hay una líder en el Círculo, aunque sí hay una guía. En un círculo de mujeres, todas son iguales, el círculo es horizontal, se comparte desde el corazón, desde el alma, sin comparaciones y sin competencia.

Una terapia convencional: Aunque puede tener un impacto terapéutico, no es un reemplazo para una terapia individual o grupal con un profesional de la salud, incluso en los casos que la guía sea profesional de la salud. No es un espacio de diagnóstico o intervención clínica. No es un espacio donde se apliquen técnicas de terapia de grupo.

Un grupo social o casual: No es simplemente una reunión social o un espacio de conversación informal. El círculo tiene un propósito más profundo de conexión, sanación y crecimiento personal.

Un espacio de imposición de creencias: No se trata de imponer ideologías, espiritualidades o puntos de vista. Cada mujer es libre de compartir su verdad, y se respeta la diversidad de creencias y experiencias. Y también se respeta a quien no quiere hablar.

Un espacio de juicio o crítica: No es un lugar para criticar o juzgar a las demás. La esencia del círculo es la empatía, la escucha atenta y el respeto mutuo, donde cada mujer es aceptada tal como es.

Un taller o clase estructurada: Aunque puede haber una facilitadora o guía, no es un espacio de enseñanza unidireccional, sino un lugar de co-creación donde todas aportan y se nutren mutuamente, incluso quien guía.

Un espacio donde sea obligatorio hablar o contar por qué se participa : Aunque la experiencia genera un espacio de seguridad debido a las reglas propias del círculo, no es obligatorio contar las experiencias traumáticas, ni siquiera hablar o participar oralmente. El hecho de estar, escuchar y el propio intercambio de energía del círculo hace impacto. Se respeta los tiempos de cada mujer, no se juzga si habla, no se juzga si calla.

Todas las mujeres necesitamos un Círculo, todas conformamos uno o varios círculos de mujeres, lo sepamos o no.



Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.