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Si podés soñarlo, podés lograrlo


Se puede ser feliz 24/7?

Hay una proliferación de gurúes de la felicidad. La nueva regla hoy es que tenemos que ser positivos, felices y radiantes 24/7. El «ser positivo» se transformó en el paradigma de esta época. Pero: ¿podemos ser felices las 24 horas los 7 días de la semana los 365 o 366 días del año?

La respuesta es que no sería sano para tu cuerpo, tu mente y tu espíritu. Porque básicamente sería una ficción. Pero hay algunas consideraciones que quiero compartir con uds para clarificar conceptos.

Primero te propongo distinguir entre felicidad y paz interior. La paz interior es un estado, que se logra con trabajo personal, al cuál definitivamente debemos aspirar. Vivir en estado de paz interior es posible, y eso no impedirá incluso tener reacciones de todo tipo ante acontecimientos de la vida, sino que nos permitirá darnos cuenta de que estamos viviendo una reacción, nos posibilitará volver a nosotros mismos y acotar, recortar, achicar esa reacción. O incluso, si vemos que no podemos, ponerle un plazo de vencimiento.

Si voy manejando y se me cruza de golpe una persona que cruzó distraída mirando su celular, por más paz interior que tenga, es lógico vivir un a reacción. La pregunta es: cuánto tiempo voy a permitir que esa reacción determine mi estado de ánimo? Vivir en paz interior es lo que hace que en pocos instantes yo pueda dejar atrás esa experiencia porque ya no está en mi Aquí y Ahora. En otro momento voy a extenderme sobre esto porque es el objetivo de la práctica del mindfulness, pero no es de lo que hoy quiero hablarles.

La felicidad, la alegría, es un estado aspiracional, claro que si. Sentirnos felices por el simple hecho de estar vivos es el estado ideal del ser. Podemos observar a los niños, por ejemplo: básicamente los niños son felices si los dejamos en su estado natural. Ríen mucho, juegan, no piensan en el pasado ni en el futuro. En líneas generales, obviamente. Hasta que les decimos que no, porque los sacamos de su nirvana.

Pero junto con ese estado aspiracional de la felicidad, hay otras emociones que vivimos los seres humanos como cuerpos, mentes y almas sintientes. Y no hacer lugar a esas emociones puede ser catastrófico.

Cada emoción tiene su propia función. En otro momento también podemos avanzar sobre este tema. Y a cada emoción hay que hacerle un lugar en el momento que llega. Nos trae alguna enseñanza, nos pide algo, nos marca un camino.

Una meta más realista a la de ser felices o positivos todo el tiempo podría ser que cada día nos deje uno, dos, tres. momentos de felicidad. Y para eso no hace falta que pase nada especial ni extraordinario. Simplemente poder detenerse dos o tres veces al día a darse cuenta que estamos vivos, agradecer y regocijarse sabiendo que tenemos todas las oportunidades a nuestra disposición porque estamos vivos. O poner el foco en tener donde vivir, sea propio, alquilado, prestado, sea el sillón de un amigo. O tener un plato de comida. O encontrar voluntariamente razones para agradecer.

Prestá atención que estoy intencionalmente vinculando la gratitud con la felicidad. Porque desde la gratitud va a ser mucho más simple y natural sentirte feliz y positivo.

Podemos ser felices en un momento dificil de nuestra vida? Podemos ser felices cuando estamos atravesando un duelo? Si, definitivamente si. Porque incluso estar en un duelo no nos libera de la responsabilidad de proveernos de momentos felices. Si no podés tener un rato de felicidad estando de duelo, tenés que buscar analizar la culpa, porque la razón de no ser felices, o no permitirnos ser felices muchas veces es sentirnos culpables, consciente o inconscientemente (las razones de la culpa siempre son inconscientes y hay que trabajarlas).

Creo que ir por la vida sosteniendo un estado de positivismo utópico es tan irreal como no poder ser felices por un rato al día. Así que para ayudarte a ir encontrando un equilibrio te voy a dejar dos ejercicios que son muy útiles a la hora de practicar la búsqueda de estados de felicidad.

  1. Cuando vayas a dormir repasá tu día rápidamente, sin detenerte demasiado en cada cosa. Buscá dos o tres momentos en los que te sentiste particularmente bien, feliz, optimista. Proponete que al día siguiente, vas a tener más momentos felices
  2. Cuando te despiertes, agradecé por estar vivo. Y proponete rápidamente que este nuevo día te va a traer dos o tres momentos agradables. Posponé pensar en tus problemas lo más que puedas. No sos tus problemas. Posponé pensar en el trabajo, cuando llegues al trabajo podés pensar en el trabajo. Intentá todos los días arrancar el día enfocado en construir un día con buenos momentos.

En otro post voy a explicarte las razones neurológicas y energéticas de estos ejercicios, no son porque sí, hoy llego hasta acá y te deseo un hermoso día, con buenos momentos para recordar hoy a la noche.



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