Desde hace unos años se ha afianzado la ¿moda? de etiquetar a las personas como «tóxicas»: «el toxi», «la toxi» para referirse a la pareja, un o una ex, jefes, amigos, etc.
Tan es así que la idea ha sido incorporada al diccionario de la Real Academia Española. Luego de explicar que uno de los significados de tóxico es «que contiene veneno o produce envenenamiento», en la tercera acepción encontramos:
Que tiene una influencia nociva o perniciosa sobre alguien. Un novio tóxico. Una relación tóxica
Si bien se entiende la idea, sirve para resumir lo que queremos expresar de alguien, me surgen algunas preguntas cada vez que escucho en la consulta hablar sobre «el toxi» o «la toxi».
- Qué es una persona tóxica? una persona que nos envenena, por definición, que tiene una influencia nociva o perniciosa sobre alguien… En el ámbito de los vínculos tengo que llegar a la pregunta: como reflejo de tu sombra, como tu espejo: qué estás viendo o percibiendo TUYO en esa persona que vos etiquetas como tóxica?
- Si un tóxico es un veneno, en fin, parecería que no vamos por la vida tomando veneno… un momento: vamos por la vida fumando, excediéndonos en el alcohol, excediéndonos con el azúcar, llevando una vida sedentaria, consumiendo fármacos para tapar síntomas, prefiriendo ver noticieros (de los peores venenos que existen) en lugar de meditar o escuchar música o leer… ¿Podríamos decir que estamos un poco acostumbrados a consumir tóxicos? No sólo en «formato persona» sino en todo tipo de formatos
- Quién establece quién es el tóxico o la tóxica? Afino la pregunta: cómo saber si el tóxico es el otro, yo o ambos?
- Es lo mismo decir que fulanito es una persona tóxica a decir «tenemos una relación tóxica con fulanito»?
Cada vez que escucho decir que alguien es tóxico se enciende automáticamente una alarma. Incluso si yo misma caigo en ese decir. Porque si ese otro es tóxico, está reflejando algo tóxico mío, que no puedo ver, que me resulta -como siempre- más fácil ver en el otro que en mi misma.
Y sí, hay diferencia en hablar de una persona tóxica o de una relación tóxica. Catalogar a alguien de tóxico es transferir todas las culpas a ese otro que es un veneno (es el otro, no soy yo) mientras que reconocer que una relación puede ser tóxica, nociva, es hacerme cargo al menos de una parte de la responsabilidad.
Cuando pongo una etiqueta, congelo, frizo, dejo catalogada a la otra persona como un objeto, una cosa, que tiene una característica. Y no, las personas no somos cosas, las personas no tenemos una sóla característica, y las personas no somos iguales en todos los vínculos.
Como mínimo tenemos que proponernos reemplazar la etiqueta que le colgamos a los demás, y enfocarnos en el vínculo. Y si queremos ir un poco más lejos y más profundo, pensar qué partes nuestras, qué pensamientos nuestros, qué emociones nuestras son también tóxicas para los demás pero, sobre todo, para nosotros mismos.
Siempre tenemos algo que aprender de quienes nos rodean, de las personas que nos han acompañado en distintos momentos de nuestras vidas, de los que llegarán. Especialmente tenemos que aprender de los «tóxicos» porque esos son los que como espejos nos están reflejando nuestra sombra.
Eso tóxico que vemos es una parte nuestra, que es inconsciente porque, o casualidad, nos horrorizaría bastante reconocerla en nosotros mismos.
Entonces, agradezcamos a los «toxi» de nuestra vida (si llegaste hasta acá leyendo, por favor, hacete un favor y no uses más esa etiqueta con una persona, especialmente no la uses con vos mismx) porque son maestros que vinieron a enseñarnos algo, seguramente muy gordo.
Y te dejo una última, por hoy, pregunta: por qué seguis hablando y hablando, pensando y pensando en esa persona si es tan tóxica? Es casi como preguntar por qué seguis fumando si sabés que fumar favorece el cáncer. Nadie quiere tener cáncer, pero tampoco nadie quiere dejar de fumar.
Será que también nos podemos hacer adictos a las personas tóxicas? Será que siempre es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio? Te dejo, como ejercicio, una propuesta: escribí una lista de 5 conductas tóxicas en tu vida. Te parecen muchas? Te prometo que si sos sincerx la lista va a ser mucho más larga. Y después, hacé una lista de las relaciones de tu vida que consideras tóxica. Te leo en los comentarios.

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