No entendía.
Le quiso poner un ejemplo para que entendiera:
«Repartimos las cartas y me diste el ancho de espada, el ancho de basto y el siete de espada… Y me ganaste con el envido…»
La miró y le dijo: «no se jugar al truco…»
Ni sabés ni te interesa aprender, pensó.


Deja un comentario