Amo Italia. Y amo Torino. Me gusta salir a la mañana y encontrarme con todos los aromas de acá. Aroma a café, aroma a panadería y a pastelería. No me importa no comer esas cosas, el aroma me colma. Caminar por Torino es ir saltando de un aroma a otro, todos diversos según la hora del día.
Italia me da algo difícil de explicar en palabras, pero que se acerca bastante al abrazo. Acá me siento protegida y bendecida. No se si será la proximidad con los Alpes, no se si será lo fácil que es vivir acá, no se si serán los miles de matices de verdes, o el mar de Liguria, o los sabores. Y me encanta no saber.
Cada día cuando me despierto y me asomo a la ventana, agradezco al Universo y agradezco cada paso de la vida que me trajo acá. Construimos nuestra realidad, nunca me imaginé que iba a ser con un pasaje tan perfecto, con un sentimiento tan grande de protección, de paz y de Amor.

Deja un comentario