Alguna vez escuchaste la frase “empezar de cero”? Cuando estaba preparando mi mudanza a Italia muchos me preguntaban cómo iba a hacer a mi edad para “empezar de cero”…
Si bien con mi familia vivimos un proceso migratorio, y si bien cada uno de nosotros lo vivió de una forma particular, hoy, a casi dos años de aquel 22 de febrero de 2021, hoy siento que fue una mudanza. Elegí desdramatizar la migración, lo cual no significa restarle nada sino resignificar el todo.
Pero te había hecho mención a la frase “empezar de cero” y… no, nunca empezamos de cero, en ninguna parte, así te vayas a vivir a un contexto de diversidad cultural extrema, vas a encarar el proceso con las herramientas que ya hayas construido en tu vida hasta ese momento. Por lo tanto, aunque te vayas con una mochila, no hay tal “empezar de cero”.
No empezamos de cero porque a lo largo de nuestra historia fuimos sumando herramientas, y no me refiero sólo a las herramientas que te pueden dejar procesos resilientes, sino a todas. Las que te llevan a vivir la vida como una novela y un drama, y las que te llevan a tener una postura superadora.
Tu actitud en la vida va a ser una vidriera de esas herramientas que hayas sabido cosechar, construir, aprender… Si sentís que te vas a un lado, así sea que te mudes de barrio en tu ciudad, en tu propio país, y que tenés que “empezar de cero”, te propongo que revises ese pensamiento.
Porque seguramente tenés un capital de experiencias más amplio del que crees. O tal vez el sentir que estás en cero te sirva para replantear un montón de cosas.
Qué sería empezar de cero? Los únicos que empiezan de cero son los bebés cuando nacen y ni ellos, ya que tienen una vivencia intrauterina que deja memorias, memorias que no pueden expresarse en palabras porque no hay lenguaje aún, pero sí hay una huella mnémica que puede llegar a influir en algunos momentos de la vida. Y a lo largo de mi práctica como psicóloga te aseguro que he descubierto muchos traumas vinculados con esas huellas mnémicas, memorias, intrauterinas.
No es posible empezar de cero porque somos la suma de todos nuestros instantes. En nosotros viven cada uno de los instantes de nuestra vida, no hay tal cosa en nuestra mente inconsciente o en nuestro cuerpo emocional, biológico, como el pasado. Somos hoy, en simultáneo, el niño, el adolescente, el adulto. No hay tal cero, lo que sea que encaremos será desde nuestra totalidad.
Cuando arranqué te dije que hoy considero que lo que fue un proceso migratorio para mi es una mudanza, graaaaande si, movilizadora si, muy llena de aprendizaje si, pero mudanza al fin. El desafío que me propone sumergirme en otra cultura, en otro idioma, en otras costumbres es un estímulo que en mi caso resultaba no sólo el cumplimiento de un sueño sino una experiencia necesaria e ineludible.
Como conclusión provisoria el proceso me está dejando una percepción nueva de una característica mía, tal vez formada en la infancia: soy nómada, no me siento arraigándome aquí aún incluso habiendo comprado casa. Si en algún momento siento el deseo de levantar el ancla y zarpar, pués allí iré, con toda la experiencia de vida a cuesta y seguramente sin más equipaje que una mochila, mis perros y mis gatos.
Te deseo un hermoso día!!!!!

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