SIGUE AL CONEJO BLANCO

Si podés soñarlo, podés lograrlo


Volver a casa

Querido lector: este blog vió la luz en el año 2007, hace ya muchos años. Los últimos meses se quedó observándome, en silencio, mudo testigo de la montaña rusa emocional que significó mi segunda emigración. Quizás en algún momento me anime a publicar lo que vengo escribiendo al respecto.

Desde hace unos días estoy despertando a este blog con mucho amor, sacándole las telarañas, creando categorías para que sea más fácil encontrar tanta cantidad de entradas publicadas a lo largo de los años. Poesías, notas mentales y escritos cortos quedan exactamente como los firmé en su momento, como forma de respetar a la que fui y a lo que viví.

Pero también este blog es casa de muchos artículos psicológicos, donde intenté y seguiré intentando una escritura ligera, pero ese intento no le quita lo obvio: son escritos técnicos. Y como tal, en algunos casos coincido con lo que pensaba al escribirlos, y en otros casos, ameritan una discusión interna conmigo misma, en la mayoría de los casos, por reinterpretación de textos y autores. En esos casos, voy a mantener los originales, y voy a subir la nueva versión. Ya trabajé en uno, que será la entrada próxima, por eso te lo estoy contando.

En estos meses también me alejé mucho de mis otros canales de difusión. Pausé los canales de YouTube, Instagram, TikTok y el podcast, subiendo cosas sólo cuando lo sentí, me frené cada vez que noté que era la presión de responder a lo que se espera de las personas que hemos dedicado mucho tiempo a la creación de contenido para redes sociales. Es parte de mi proceso personal, es parte de mi necesidad profunda de volver a casa, de volver a mi.

Pero, como te he contado a lo largo de los años, escribir es mi columna vertebral, y de lo que no puedo escapar. Hoy, que todavía creo que tengo mucho por decir y compartir, siento que lo único que puedo sostener es escribir. Tengo un agotamiento importante de la inmediatez de las redes sociales, de los algoritmos, de los «nichos». Se que son tremendas y poderosas herramientas de difusión pero hasta que no le encuentre la vuelta a cómo usarlas de una forma no dañina para mi y no dañina para otros, prefiero volver a mis letras y a mi blog.

Este blog es como la cocina de mi casa: un lugar íntimo donde me permito escribir lo que tengo ganas. Hoy te vuelvo a invitar a sentarte conmigo y compartir un rato. Algunas veces compartiré algún pensamiento, otras veces me voy a poner más profunda, pero lo que puedo asegurarte es que me propongo mantenerme honesta conmigo misma, incluso cuando eso implique cambiar de opinión con el paso de tiempo. Porque si, las personas evolucionamos, y tenemos que permitirnos cambiar de ideas y poder decirlo.

Si vuelvo a tener ganas y una razón, volveré a difundir también por redes, por hoy, me quedo aquí.

Si esta entrada te llegó por mail, ya estás suscripto. Si llegaste acá por otra vía, te invito a suscribirte para que te enteres cuando publico algo nuevo. Y si tenés ganas, dejá un comentario, una idea, una sugerencia que, si es con respeto, siempre va a ser bienvenida.

Inés



2 respuestas a «Volver a casa»

  1. ALEGRIA INMENSA VOLER A LEERTE.!! ABRAZO ENORME

    1. Gracias hermosa! Te mando un beso Lau 💖

Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.